Las Razones de la Pena Expand

Las Razones de la Pena

9788491192442

Nuevo

El rasgo que caracteriza al Estado y lo distingue de otros mecanismos de control social es el establecimiento de sanciones de carácter institucionalizado. El hecho de contravenir los usos sociales, como no saludar al entrar ...

Más detalles

21,00 €

Impuestos incluidos

Entrega: 24/48h

Compra por teléfono: 957 310 210

Entrega en 24-48h

Devolución 100% garantizada

Pago 100% seguro

Al comprar este producto puede obtener hasta 2 puntos de fidelidad. Su carrito totalizará 2 points que se puede(n) transformar en un vale de descuento de 0,20 €.

Calificaciones y evaluaciones de los clientes

Nadie ha efectuado una evaluación
en este idioma

El rasgo que caracteriza al Estado y lo distingue de otros mecanismos de control social es el establecimiento de sanciones de carácter institucionalizado. El hecho de contravenir los usos sociales, como no saludar al entrar en un establecimiento, puede comportar un rechazo a través de la presión de un grupo de personas; actuar de manera contraria a la moral, como no ayudar al amigo que lo necesita, nos puede provocar remordimientos de conciencia; pero quien realice acciones delictivas se expone a recibir un castigo, regulado y aplicado por instituciones públicas, que recibe el nombre de pena. Toda sociedad que imponga este tipo de castigos tiene que justificarlos, dado que suponen la acción del Estado a la hora de originar de manera intencionada un perjuicio. Es esa intrínseca brutalidad de la que habla Luigi Ferrajoli y de la que el derecho penal no consigue desprenderse, a pesar de que vayan aumentando las garantías y los límites (Ferrajoli, 1989: XV). Cuando se daña intencionadamente a una persona se está cometiendo, en principio, un acto moralmente incorrecto. Es decir, lo es a menos que haya alguna razón satisfactoria para hacerlo. Si esto es así, entonces la pregunta que hay que formular es: ¿hay buenas razones de carácter general para justificar el castigo institucionalizado?

ÍNDICE

Capítulo I. Las justificaciones de la pena

1. El problema

2. El método

3. El contenido

Capítulo II. Donde las dan, las toman

1. Las posiciones retribucionistas

2. La lógica de la retribución

3. Dificultades internas

Capítulo III. Más vale prevenir que curar

1. La disuasión43

2. ¿Qué consecuencias medimos?

3. Tratar instrumentalmente al delincuente

4. La paradoja de la disuasión perfecta

5. Penas y dignidad humana

6. La lógica de la disuasión

Capítulo IV. Simplemente, no lo harás

1. ¿Cómo impedir la comisión de delitos?

2. La lógica de la incapacitación

Capítulo V. Te pondrás bien

1. El énfasis en el delincuente

2. Rehabilitación y paternalismo

3. Condiciones del paternalismo justificado

4. La lógica de la rehabilitación

5. El caso del violador compulsivo

Capítulo VI. Hay que reparar lo que se daña

1. La justicia restaurativa o reparadora

2. La importancia de la víctima

3. Tres fundamentos

4. El potencial de las medidas restauradoras

5. Algunos límites.

6. La lógica de la reparación

Capítulo VII. ¿Y si, después de todo, no somos tan libres como creemos?

1. Algunas preguntas inquietantes

2. Genes, cerebro y sociedad

3. ¿La pena que menos se merece es la que más disuade?

4. ¿Cómo afrontar el desafío del determinismo?

Capítulo VIII. ¿Es posible la conciliación?

1. Justicia restaurativa como retribución144

2. La pirámide regulatoria

3. Retribucionismo y utilitarismo

Capítulo IX. Con más pena que gloria

1. La lectura vertical

2. La lectura horizontal

3. Una reflexión equilibrada

Bibliografía

Fecha de edición1ª edición Enero 2016
Paginas184
EditorialTirant Lo Blanch
Aceptar

Como la mayoría de las webs utilizamos cookies para facilitar la navegación y conseguir estadísticas. Si continúas navegando por la web entenderemos que estás conforme con su uso. Más información.